El gobernador bonaerense cerró en Avellaneda el Plenario Federal del Movimiento Derecho al Futuro, con representación de distintas provincias y un mensaje centrado en la construcción de una alternativa nacional. El encuentro se suma a sus recorridas por el interior del país y antecede a una agenda de dos días en Nueva York con inversores, empresarios y ámbitos académicos. Aunque Kicillof todavía evita formalizar una candidatura para 2027, su despliegue político e institucional ya supera claramente las fronteras bonaerenses.
Axel Kicillof encabezó este sábado en Avellaneda el cierre del Plenario Federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), en una jornada que marcó un nuevo paso en la expansión nacional del espacio político que conduce.
El encuentro se desarrolló en el campus de Villa Domínico de la Universidad Tecnológica Nacional y reunió a dirigentes, militantes y representantes provenientes de distintas provincias, además de intendentes, legisladores, sindicalistas y funcionarios bonaerenses. El MDF había planteado previamente como objetivo explícito transformar una construcción inicialmente asentada en la provincia de Buenos Aires en una estructura de alcance federal.
Frente a la militancia, Kicillof centró buena parte de su discurso en la necesidad de construir una alternativa política nacional y aseguró que ese proceso debe desarrollarse territorialmente y “de abajo para arriba”. También rechazó la idea de una conducción política realizada “a control remoto” y reivindicó las recorridas que viene realizando fuera de Buenos Aires.
De las recorridas provinciales a una estructura federal
La dimensión nacional del acto de Avellaneda no apareció de manera aislada.
Durante los últimos meses, Kicillof desarrolló actividades políticas e institucionales en diferentes puntos del país. En su propio discurso enumeró visitas a Tierra del Fuego, Chaco, Corrientes, La Pampa, Córdoba y Misiones.
En Corrientes, por ejemplo, mantuvo reuniones con autoridades provinciales, intendentes y dirigentes locales, además de presentar su libro en la Universidad Nacional del Nordeste. Consultado allí sobre una eventual candidatura presidencial, respondió que viajaba en condición de gobernador y sostuvo que todavía faltaba para definir postulaciones, aunque reconoció que trabajaba en la construcción de una alternativa nacional.
En Chaco participó de actividades junto a dirigentes sindicales y referentes políticos provinciales, mientras que en Misiones firmó convenios de cooperación con el gobernador Hugo Passalacqua y combinó esa agenda institucional con encuentros políticos.
Paralelamente, el MDF comenzó a desplegar dirigentes y funcionarios bonaerenses en otras jurisdicciones, con actividades previstas o realizadas en provincias como Entre Ríos, Mendoza, Santa Fe, Corrientes y Chubut.
En ese contexto, el acto de Avellaneda funcionó menos como un punto de partida que como la exhibición pública de una construcción territorial que ya venía desarrollándose.
“Cuenten conmigo para que Argentina tenga una alternativa”
Durante el cierre del plenario, Kicillof volvió a colocar la discusión en términos nacionales.
“Cuenten conmigo para que el año que viene Argentina tenga una alternativa”, expresó ante los asistentes, mientras desde distintos sectores de la militancia se escuchaban pedidos por una candidatura presidencial.
El gobernador, sin embargo, continúa diferenciando la construcción política de una definición electoral.
En distintas intervenciones públicas sostuvo que no quiere anteponer una candidatura al proceso de conformación de una alternativa y que todavía no es momento de formalizar postulaciones para 2027.
Esa distinción es importante: la candidatura sigue sin estar anunciada; la construcción nacional, en cambio, ya tiene expresiones concretas en recorridas, encuentros, organización territorial y elaboración programática.
Un espacio que busca exceder al peronismo bonaerense
El MDF nació con fuerte anclaje en la provincia de Buenos Aires, pero sus dirigentes vienen señalando que la nueva etapa apunta a ampliar sus límites territoriales y políticos.
Carlos Bianco sostuvo este lunes que en el acto hubo representación de las 23 provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y afirmó que esa presencia genera una responsabilidad en la construcción del espacio hacia el próximo año. También señaló que, aunque el peronismo constituye la columna vertebral del movimiento, la convocatoria pretende incorporar a otros sectores.
En Avellaneda, además, funcionaron mesas destinadas a debatir educación, salud, trabajo, producción, ciencia y tecnología, seguridad, obra pública, juventudes y cultura, entre otras áreas, con la intención declarada de producir insumos para un programa de alcance nacional.
El esquema muestra que la expansión del MDF no se limita a sumar dirigentes o realizar actos fuera de Buenos Aires, sino que intenta incorporar una dimensión programática a esa construcción.
Nueva York: de la agenda federal a la internacional
La secuencia tendrá esta semana otro capítulo.
Kicillof viajará el martes 22 y miércoles 23 de septiembre a Nueva York, donde mantendrá reuniones con fondos de inversión, empresas y actores del sistema financiero vinculados con la provincia de Buenos Aires. También participará de actividades académicas y políticas.
La agenda incluye encuentros con inversores y representantes empresariales, una actividad vinculada con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y una exposición en el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Columbia, donde abordará cuestiones vinculadas con el desarrollo argentino, las tensiones geopolíticas y el escenario latinoamericano.
El viaje tiene una dimensión institucional concreta vinculada con la administración bonaerense y su relación con acreedores e inversores. Pero también coloca al gobernador en ámbitos internacionales inmediatamente después de encabezar una convocatoria política federal.
La combinación de ambas agendas amplía, objetivamente, su nivel de exposición por fuera de la provincia.
Una proyección nacional cada vez más visible
Durante meses, la eventual proyección nacional de Kicillof fue interpretada principalmente en función de las especulaciones electorales sobre 2027.
La secuencia de este año aporta ahora elementos observables distintos de esas interpretaciones: viajes a distintas provincias, reuniones con gobernadores e intendentes, actividades con sindicatos y universidades, despliegue territorial del MDF, un plenario federal y una agenda internacional en Nueva York.
Eso no permite afirmar todavía que exista una candidatura presidencial formal, algo que el propio Kicillof continúa evitando anunciar.
Sí permite señalar que su actividad política ya no está circunscripta a la provincia de Buenos Aires y que el Movimiento Derecho al Futuro trabaja explícitamente en una estructura de alcance nacional.
Avellaneda, una nueva etapa para el MDF
El acto del sábado condensó ese proceso.
Kicillof fue el único orador del cierre y presentó la construcción política que impulsa como un trabajo territorial, colectivo y programático. En paralelo, distintos sectores del peronismo observan esos movimientos en el marco de la discusión por el liderazgo y la estrategia electoral de 2027.
Sin una candidatura anunciada, pero con una agenda que atraviesa provincias, organizaciones políticas, universidades, sindicatos y ahora también escenarios internacionales, el gobernador bonaerense ingresa en una etapa distinta de su recorrido político.
Avellaneda dejó una señal concreta: el MDF ya no busca presentarse solamente como una corriente bonaerense. Su desafío ahora es convertir ese despliegue territorial en una construcción nacional sostenida.
