Después de 23 días sin concurrir a Balcarce 50, el Presidente reunió al Gabinete y volvió a colocarse al frente de la estrategia legislativa. El oficialismo se prepara para debatir dos proyectos económicos mientras enfrenta el desafío de traducir sus resultados en mejoras perceptibles para la sociedad.

El presidente Javier Milei retomó este lunes su actividad en la Casa Rosada y encabezó desde las 10 una reunión de Gabinete, luego de permanecer 23 días sin concurrir a la sede del Gobierno.

El mandatario llegó a Balcarce 50 alrededor de las 9.25 y recibió a ministros, secretarios y autoridades legislativas en el Salón Eva Perón. Entre los primeros funcionarios en arribar estuvo el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.

El encuentro excedió el habitual repaso de gestión. El regreso de Milei se produjo en momentos en que el Gobierno busca recuperar la iniciativa política, ordenar su estrategia en el Congreso y reforzar la presencia presidencial después de varias semanas en las que las principales definiciones quedaron concentradas en la mesa política oficialista.

La atención está puesta en la sesión prevista para este miércoles en la Cámara de Diputados, donde se tratarán la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el proyecto denominado Inocencia Fiscal II. Ambas iniciativas forman parte del programa económico del Ejecutivo y abren una discusión que no debería limitarse a la negociación entre bloques: detrás de su contenido técnico se debaten el papel del Estado, el funcionamiento de la autoridad monetaria y la relación entre los ciudadanos y el sistema tributario.

Como parte de la estrategia parlamentaria, Milei también convocó para este martes, a las 17.30, a diputados y senadores de La Libertad Avanza. La reunión tendrá lugar en el Salón Héroes de Malvinas de la Casa Rosada y buscará coordinar la posición del oficialismo antes de la sesión.

El regreso presidencial ocurre, además, mientras dentro del propio espacio gobernante comienzan a escucharse pedidos para acelerar los resultados. La senadora Patricia Bullrich ratificó el rumbo económico, pero sostuvo públicamente que se necesita “más velocidad” para que los cambios puedan sentirse en la vida cotidiana.

La última reunión del Gabinete completo había sido realizada el 9 de julio. La convocatoria de este lunes puede leerse como un intento del Presidente por recuperar centralidad y conducir personalmente una etapa decisiva de la agenda legislativa.

El desafío para el Gobierno no será solamente conseguir los votos necesarios. También deberá explicar qué efectos concretos tendrán las reformas que impulsa y demostrar que la estabilidad que reivindica puede traducirse en respuestas para una sociedad atravesada por preocupaciones económicas que exceden los indicadores oficiales.

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