Dos taxistas habrían intimidado a un automovilista particular en las inmediaciones de la terminal ferroviaria. Uno de ellos llevaba un palo. El episodio se suma a una serie de denuncias que vuelven a encender la preocupación por el conflicto entre taxis y aplicaciones de transporte.
La tensión entre taxistas y conductores de aplicaciones volvió a quedar en evidencia en La Plata, pero esta vez el protagonista fue un vecino que, según los testimonios difundidos, ni siquiera trabajaba en el transporte de pasajeros.
El hecho ocurrió durante la mañana del sábado 24 de octubre en las inmediaciones de la Estación de Trenes, sobre avenida 1 entre 43 y 44, cuando un automovilista que conducía un Fiat Cronos blanco fue abordado por dos hombres identificados como taxistas, quienes aparentemente lo confundieron con un conductor de Uber.
Según relatos, uno de los involucrados llevaba un palo y habría utilizado ese elemento para intimidar al automovilista. El conductor tuvo que explicar que no prestaba servicios mediante ninguna aplicación y que solamente había llegado a la estación para buscar a un familiar.
Parte del episodio quedó registrada en un video que comenzó a circular por redes sociales.
Una semana marcada por nuevos incidentes
El caso no fue aislado. El viernes 23 de octubre, un conductor de Uber denunció que su vehículo había sido atacado a piedrazos cuando se encontraba dejando a un pasajero en las inmediaciones de la misma terminal ferroviaria.
Dos días antes, el miércoles 21, también se había denunciado una situación de intimidación contra una conductora de la plataforma.
Sebastián Serrichio, referente de la Organización de Conductores de Aplicaciones (ORCAPP), relató que varios taxistas habrían rodeado el automóvil, increpado a la trabajadora y golpeado puertas y vidrios mientras trasladaba pasajeros.
Según su versión, la conductora tuvo dificultades para retirarse del lugar.
Los episodios fueron denunciados públicamente por representantes de los trabajadores de aplicaciones. Hasta el momento, no se contaría con información suficiente para establecer responsabilidades judiciales por los hechos.
Una tregua que no logró resolver el conflicto
A fines de septiembre, representantes de taxis, remises y aplicaciones habían alcanzado un entendimiento para evitar nuevos enfrentamientos.
El acuerdo buscaba descomprimir la situación y trasladar los reclamos a los ámbitos institucionales correspondientes.
Sin embargo, las denuncias registradas durante octubre muestran que las diferencias continúan expresándose en la vía pública.
Detrás de esta disputa se encuentran cuestiones vinculadas con la regulación del transporte, las condiciones laborales, la competencia entre modalidades de servicio y las dificultades para alcanzar acuerdos que contemplen a los distintos sectores.
La seguridad de los vecinos, en el centro de la preocupación
Lo ocurrido en la Estación de Trenes introduce un elemento particularmente preocupante: las situaciones de intimidación denunciadas pueden alcanzar incluso a personas que no participan del conflicto.
La estación ferroviaria es un punto de circulación permanente de pasajeros, familias y trabajadores que utilizan distintos medios de transporte para trasladarse por la ciudad.
La discusión sobre el funcionamiento de taxis y aplicaciones requiere respuestas institucionales, mecanismos de diálogo y condiciones claras para la prestación del servicio.
Las diferencias entre trabajadores no deberían convertirse en situaciones de violencia ni poner en riesgo a quienes simplemente necesitan trasladarse.
El desafío es encontrar una solución que contemple el derecho al trabajo, las reglas de funcionamiento del transporte y, fundamentalmente, la seguridad de los vecinos de La Plata.
