El Xeneize comenzó perdiendo en Parque Patricios, sufrió durante buena parte del primer tiempo y terminó encontrando la reacción en el complemento. Santiago Ascacíbar, Milton Delgado y Leonel Flores marcaron los goles del 3-1 ante Deportivo Recoleta, que terminó con nueve jugadores. La revancha será el próximo martes en Paraguay.
Boca consiguió una victoria importante en su camino por la Copa Sudamericana. En el estadio Tomás Adolfo Ducó, donde volvió a ejercer la localía mientras continúan los trabajos sobre el césped de La Bombonera, el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena derrotó 3-1 a Deportivo Recoleta de Paraguay en el partido de ida de los octavos de final.
El resultado terminó siendo cómodo. El desarrollo, al menos durante buena parte de la noche, estuvo bastante lejos de serlo.
Recoleta sorprendió apenas comenzado el encuentro. A los seis minutos, Pedro Ríos remató desde larga distancia, la pelota sufrió un desvío y descolocó a Álvaro Montero, poniendo en ventaja al conjunto paraguayo.
Boca quedó obligado a correr desde atrás.
Un primer tiempo incómodo
El Xeneize tomó el protagonismo, buscó el empate y acumuló llegadas, pero durante los primeros 45 minutos mostró dificultades para transformar su dominio territorial en efectividad.
Tuvo más de 15 remates antes del descanso, encontró incluso el travesaño y generó situaciones claras, aunque Recoleta también dispuso de una oportunidad para ampliar la diferencia que Montero logró contener.
Cuando parecía que el conjunto paraguayo se iría al vestuario con la ventaja intacta ocurrió una acción determinante.
A los 47 minutos, Wilfrido Báez golpeó con un codazo a Leonel Flores. El árbitro chileno Piero Maza revisó la jugada en el VAR y expulsó al futbolista de Recoleta.
Boca se fue al descanso perdiendo 1-0, pero regresó para disputar el segundo tiempo con un jugador más.
Y allí cambió la historia.
Ocho minutos que dieron vuelta todo
Arruabarrena decidió modificar el equipo para el complemento y mandó a la cancha a Sebastián Villa en reemplazo de Lautaro Blanco. El cambio tuvo efecto inmediato.
Apenas a los cuatro minutos del segundo tiempo llegó el empate.
Santiago Ascacíbar, que atraviesa una notable racha goleadora, apareció nuevamente para establecer el 1-1. Fue su cuarto partido consecutivo convirtiendo con la camiseta de Boca.
Sólo dos minutos después llegó el segundo.
Villa envió un centro y Milton Delgado apareció de cabeza para dar vuelta definitivamente el marcador. Boca pasó en pocos minutos de una noche incómoda a controlar la eliminatoria.
Y a los 17 minutos apareció uno de los momentos más destacados del partido: Leonel Flores sacó un potente remate desde afuera del área y colocó la pelota en el ángulo para marcar el 3-1.
El juvenil coronaba así una actuación que ya había resultado decisiva en la expulsión que cambió el desarrollo del encuentro.
Recoleta terminó con nueve
La situación se volvió todavía más favorable para Boca a los 24 minutos del complemento, cuando Dairon Mosquera recibió su segunda tarjeta amarilla y dejó a Recoleta con nueve futbolistas.
A partir de allí, el Xeneize tuvo posibilidades de estirar aún más la diferencia.
Leandro Lozano estrelló un remate en el travesaño y Miguel Merentiel llegó a convertir el cuarto, aunque la acción fue correctamente anulada por posición adelantada.
El 3-1 finalmente no se modificó.
Para Boca quedó una victoria valiosa y una diferencia de dos goles antes de viajar a Paraguay, aunque también la certeza de que el encuentro tuvo dos etapas bien diferenciadas: Recoleta logró incomodarlo mientras estuvo en igualdad numérica y el Xeneize aprovechó la superioridad en el segundo tiempo para imponer su jerarquía.
Una ventaja importante, pero todavía quedan 90 minutos
La revancha se disputará el martes 18 de agosto en Asunción, donde Boca buscará sellar su clasificación a los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
El 3-1 le permite viajar con un margen favorable, pero la serie todavía tiene 90 minutos por delante.
Boca necesitaba dar un paso firme y lo dio. No tuvo una noche perfecta ni un comienzo tranquilo, pero supo reaccionar cuando el partido se complicó, aprovechó las circunstancias y terminó construyendo una diferencia que puede resultar decisiva en Paraguay.
Ahora deberá completar el trabajo.

