Santiago Ascacíbar marcó el gol con el que Boca derrotó a Estudiantes y consiguió su primera victoria en el Clausura. Foto: Diario AS

El Xeneize venció 1 a 0 al Pincha con un gol de Santiago Ascacíbar y consiguió su primera victoria en el Torneo Clausura. El equipo de Rodolfo Arruabarrena fue superior, tuvo firmeza en el mediocampo y encontró un triunfo que necesitaba para empezar a recuperar confianza.

Boca volvió a sonreír. En el encuentro pendiente de la segunda fecha del Torneo Clausura, el conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena derrotó 1 a 0 a Estudiantes de La Plata y consiguió sus primeros tres puntos en el campeonato.

El partido se disputó en el estadio Tomás Adolfo Ducó, donde Boca hizo de local debido al estado del campo de juego de La Bombonera. El único gol de la noche fue convertido por Santiago Ascacíbar, futbolista surgido en Estudiantes, sobre el final del primer tiempo.

El triunfo llegó después de la dura caída ante Deportivo Riestra y el empate frente a Newell’s, dos resultados que habían dejado dudas sobre el comienzo del segundo ciclo del Vasco Arruabarrena. Frente al Pincha, sin embargo, Boca mostró mayor orden, intensidad y claridad para manejar el partido.

Ascacíbar y una inexorable ley del ex

Cuando la primera etapa parecía terminar sin goles, Lautaro Blanco avanzó por la izquierda y envió un centro al área. Ascacíbar apareció en posición ofensiva y conectó la pelota para marcar el 1 a 0.

El mediocampista volvió a ser determinante para Boca y convirtió su segundo gol en el actual Clausura. Desde su llegada al club ya suma cinco tantos con la camiseta azul y oro.

El gol tuvo un condimento especial por el pasado del volante en Estudiantes. Sin embargo, más allá de la conocida “ley del ex”, su actuación confirmó la importancia que adquirió dentro de un equipo que necesita intensidad, llegada al área y equilibrio en la mitad de la cancha.

Ascacíbar acompañó a Leandro Paredes y Milton Delgado en un mediocampo que fue una de las claves del triunfo. Boca logró recuperar rápido la pelota, reducir los espacios de Estudiantes y sostener el dominio durante buena parte del encuentro. El propio club destacó la producción colectiva y el rendimiento de sus volantes como los aspectos centrales de la victoria.

Paredes, el conductor del equipo

Leandro Paredes volvió a ocupar un papel fundamental. El capitán se convirtió en el punto de referencia para ordenar la salida, distribuir la pelota y establecer el ritmo del partido.

Después del encuentro, el campeón del mundo valoró especialmente que Boca hubiera conseguido el resultado mediante una buena actuación colectiva.

“Hoy creo que hicimos un buen partido durante los 90. Necesitamos encontrar resultados positivos. Estamos jugando mejor, vamos por el buen camino”, expresó Paredes.

Su presencia le permitió a Boca jugar con mayor seguridad y tener una circulación más limpia. A su alrededor, Ascacíbar aportó despliegue y llegada, mientras que Delgado ofreció dinámica y recuperación.

Arruabarrena mantuvo a Paredes en el campo hasta los últimos minutos. Al ser reemplazado por Camilo Rey Domenech, el capitán le cedió la cinta a Milton Delgado, otro de los jugadores destacados de la jornada.

Una victoria más amplia en el juego que en el resultado

El marcador fue ajustado, pero Boca dejó una imagen superior a la que expresa el 1 a 0. El equipo tuvo mayor iniciativa y consiguió reducir durante largos pasajes la capacidad ofensiva de un Estudiantes que llegaba de vencer 3 a 0 a Defensa y Justicia.

El Pincha intentó reaccionar en el tramo final con los ingresos de Facundo Farías, Edwuin Cetré, Brian Aguirre y Lucas Alario. Sobre el cierre tuvo una aproximación de Guido Carrillo, controlada por Álvaro Montero, pero no consiguió quebrar la resistencia defensiva del Xeneize.

Boca, por su parte, pudo haber encontrado mayor profundidad en algunas transiciones y cerrar el partido antes. Sin embargo, esta vez supo proteger la ventaja y evitar los errores que le habían costado puntos en presentaciones anteriores.

Un triunfo para empezar a despegar

La victoria representa algo más que tres puntos. Boca necesitaba un resultado que respaldara el trabajo de Arruabarrena y le permitiera encarar con mayor tranquilidad una seguidilla exigente de compromisos.

Tras el flojo comienzo en el Clausura y la sufrida clasificación por penales frente a O’Higgins en la Copa Sudamericana, el equipo mostró una versión más equilibrada y recuperó confianza.

El próximo desafío será este sábado 8 de agosto, desde las 19.15, nuevamente en el estadio Tomás Adolfo Ducó. Boca recibirá a Vélez, que llega invicto, por la cuarta fecha del campeonato.

Ante Estudiantes, el Xeneize consiguió lo urgente: ganar. Pero también dejó algo que puede resultar todavía más importante para lo que viene: señales de crecimiento, un mediocampo que empieza a consolidarse y la sensación de que el equipo puede construir una identidad alrededor de Paredes y Ascacíbar.

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