Fernando Levene consiguió una banca en el organismo encargado de intervenir en la selección y el control de los jueces nacionales y federales. Su lista obtuvo más del 60% de los votos en La Plata, donde la conducción del Colegio de la Abogacía mantiene vínculos políticos con el intendente Julio Alak. El resultado consolida una construcción institucional que trasciende el ámbito municipal, aunque plantea nuevos desafíos sobre la independencia de la representación profesional.
La elección de representantes de la abogacía ante el Consejo de la Magistratura de la Nación dejó un resultado de especial relevancia para la política platense. Fernando Levene, expresidente del Colegio de la Abogacía de La Plata (CALP), consiguió una de las cuatro bancas en disputa para el período 2026-2030 y obtuvo en la capital bonaerense un respaldo superior al 60% de los votos.
Detrás del resultado aparece una trama política e institucional que excede la elección profesional. La llegada de Levene al organismo nacional representa también un nuevo capítulo en la construcción de influencia del espacio político vinculado al intendente Julio Alak, que durante 2026 consolidó su presencia en la conducción del Colegio platense.
La elección no modificó solamente la representación de los abogados. También dejó al descubierto cómo las alianzas construidas en las instituciones profesionales pueden proyectarse hacia ámbitos estratégicos del funcionamiento del Poder Judicial.
Una victoria contundente en La Plata
En la capital bonaerense, la Lista 1, Abogacía Federal, encabezada por Levene, obtuvo 1.118 votos, equivalentes al 60,37% de los sufragios emitidos, sobre un total de 1.852 votantes.
La diferencia con sus competidores fue significativa: la Lista 4 reunió 348 votos, la Lista 3 obtuvo 294 y la Lista 2 alcanzó 82.
El resultado confirmó el respaldo de buena parte de los abogados y abogadas que participaron de la elección a una propuesta acompañada por la actual conducción del CALP, presidida por Marina Mongiardino.
A escala nacional, sin embargo, el escenario fue diferente.
Según el escrutinio provisorio, la lista de Alberto Biglieri se impuso con aproximadamente el 34% de los votos y obtuvo dos bancas. La agrupación encabezada por Itatí Demarchi quedó segunda, mientras que Abogacía Federal, con Levene como primer candidato, se ubicó tercera y consiguió un representante.
La lista identificada con La Libertad Avanza terminó en cuarto lugar y no obtuvo representación.
De esta manera, Levene logró ingresar al Consejo sin que su espacio hubiera ganado la elección nacional. Una distinción importante para comprender el verdadero alcance del resultado.
El factor Alak: una construcción que supera los límites municipales
La dimensión política de la elección se comprende mejor al observar lo ocurrido durante los últimos meses en el Colegio de la Abogacía de La Plata.
La llegada de Marina Mongiardino a la presidencia de la institución expresó una renovación de las alianzas profesionales y políticas que históricamente habían disputado su conducción.
En ese proceso, el intendente Julio Alak fue identificado como uno de los principales referentes políticos vinculados al nuevo armado institucional.
El triunfo de Levene permite observar una continuidad entre aquella reorganización colegial y la construcción de representación en el Consejo de la Magistratura.
No se trata de afirmar que Alak controla la voluntad de los abogados ni que la banca conseguida pertenece a su espacio político. La candidatura de Levene contó con apoyos profesionales y alianzas que trascienden ampliamente el ámbito municipal.
Sin embargo, resulta difícil desconocer la importancia política que tiene para el intendente la consolidación de relaciones institucionales capaces de proyectarse hacia un organismo nacional de semejante relevancia.
El resultado fortalece la presencia de dirigentes y sectores vinculados al entramado político platense en ámbitos de decisión que exceden la administración municipal.
Por qué importa una banca en el Consejo de la Magistratura
El Consejo de la Magistratura de la Nación es uno de los organismos centrales del funcionamiento institucional argentino.
Entre sus responsabilidades se encuentran la organización de concursos para la selección de jueces nacionales y federales, la elaboración de ternas de candidatos, la administración de recursos del Poder Judicial y el ejercicio de facultades disciplinarias sobre magistrados.
Por lo tanto, la representación de la abogacía no constituye un espacio meramente simbólico.
Quienes integran el Consejo participan en discusiones que pueden incidir sobre la cobertura de vacantes judiciales, los procedimientos de selección y el funcionamiento de los tribunales.
La llegada de Levene incorpora una voz vinculada a la abogacía platense a un ámbito donde convergen representantes de distintos sectores del sistema político, judicial, académico y profesional.
Sin embargo, una banca no otorga capacidad individual para determinar nombramientos, impulsar sanciones o resolver decisiones institucionales. Su incidencia dependerá de las alianzas que pueda construir y de las posiciones que sostenga dentro del cuerpo.
Entre la representación profesional y las alianzas políticas
Uno de los aspectos más interesantes de esta elección es la tensión entre la construcción de acuerdos políticos y la reivindicación de la independencia profesional.
Durante la campaña, Abogacía Federal presentó una propuesta centrada en la defensa del ejercicio profesional, la transparencia de los concursos, el federalismo y la necesidad de superar las divisiones partidarias dentro de la representación de los abogados.
Ese discurso deberá traducirse ahora en decisiones concretas.
La participación de dirigentes con relaciones políticas identificables no supone, por sí misma, una pérdida de independencia institucional. Pero sí plantea la necesidad de establecer criterios claros que permitan distinguir los intereses de la profesión de las estrategias de los sectores que participaron de la construcción electoral.
En definitiva, la autonomía de un representante no se mide solamente por sus declaraciones de campaña, sino también por sus actuaciones, sus votos y su capacidad para sostener posiciones institucionales cuando las demandas profesionales entran en tensión con los acuerdos políticos.
Un nuevo escenario para la política judicial
La elección también dejó una señal sobre la correlación de fuerzas en la representación de la abogacía nacional.
La distribución de bancas entre tres agrupaciones muestra un escenario fragmentado, en el que ninguna lista consiguió reunir por sí sola una representación mayoritaria.
A la vez, el cuarto puesto de la nómina identificada con el oficialismo nacional evidencia las dificultades de La Libertad Avanza para trasladar su peso electoral político al ámbito de la organización profesional de los abogados.
En ese escenario, la representación de Levene podrá adquirir relevancia en la construcción de acuerdos dentro del Consejo.
Su capacidad de incidencia dependerá menos de la contundencia del triunfo local que de su participación efectiva en las negociaciones, comisiones y decisiones del organismo.
Para La Plata, el resultado representa una oportunidad de mayor presencia en las discusiones judiciales nacionales. Para el espacio político vinculado a Alak, constituye una señal de consolidación de relaciones institucionales que trascienden la gestión municipal.
Pero el verdadero alcance de esa proyección comenzará a definirse cuando la representación obtenida deba transformarse en decisiones.
Porque una elección puede otorgar legitimidad para ocupar una banca, pero será el ejercicio de esa responsabilidad el que determine su valor para la abogacía y para el funcionamiento de la Justicia.
