La tía denunciante señaló una serie de circunstancias que considera inconsistentes: la presunta inexistencia de registros hospitalarios y funerarios, el contacto de la pareja con personas de otra provincia y la aparición de una suma cercana a los 30 millones de pesos. La familia asegura haber acudido a la Justicia para conocer qué ocurrió.

Una grave denuncia familiar genera preocupación en Comandante Nicanor Otamendi. Una mujer pidió que la Justicia investigue qué ocurrió con el bebé que habría esperado una joven de su entorno y si pudo haber sido entregado a terceras personas a cambio de dinero.

La hipótesis planteada por la tía no sostiene que el bebé haya sido sustraído contra la voluntad de la pareja. Lo que solicita investigar es si la joven y su esposo podrían haber intervenido en una eventual entrega o comercialización.

Se trata de una acusación que todavía debe ser esclarecida judicialmente, pero que la denunciante fundamenta en una serie de circunstancias y contradicciones que, según afirma, no obtuvieron hasta ahora una explicación satisfactoria.

Del presunto nacimiento a las primeras contradicciones

Según el relato familiar, durante varios meses observaron el embarazo de la joven. Sus familiares aseguran que percibieron los cambios físicos y que algunos de ellos llegaron a sentir movimientos que atribuyeron al bebé.

Posteriormente les habrían informado que la joven fue sometida a una cesárea en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata y que la criatura falleció durante la intervención.

Cuando la familia comenzó a buscar precisiones, siempre de acuerdo con el testimonio de la tía, desde el hospital le habrían indicado que no existía un registro de internación ni de una cesárea que coincidiera con la información aportada.

También se les habría dicho que un pastor retiraría el cuerpo, algo que el propio religioso habría desmentido. Una empresa funeraria de Otamendi consultada por los familiares también habría negado haber realizado el traslado o el servicio de sepelio.

La familia sostiene que no pudo acceder a una partida de nacimiento, un certificado de defunción ni documentación vinculada con la presunta intervención médica o el destino del cuerpo.

La presencia de personas desconocidas

Otro de los elementos señalados en la denuncia es el contacto de la pareja con personas provenientes de otra provincia, presentadas como supuestos amigos y desconocidas para el resto de la familia.

De acuerdo con el relato de la tía, ese encuentro se habría producido cerca de la fecha prevista para el nacimiento, cuando la joven y su esposo trabajaban como puesteros en un establecimiento rural.

Sobre este punto existen diferencias respecto del momento y el lugar exactos en los que esas personas habrían sido vistas. Un trabajador relacionado con la estancia realizó posteriormente una aclaración pública y sostuvo que el contacto se habría producido en Mar del Plata durante abril o mayo.

También indicó que el establecimiento rural contaría con cámaras de seguridad. La identificación de esas personas y el eventual análisis de las imágenes podrían convertirse en elementos relevantes para reconstruir lo ocurrido.

Una suma cercana a los 30 millones de pesos

La tía también pidió que se investigue el presunto ingreso de una importante cantidad de dinero después de la fecha en la que habría ocurrido el nacimiento y posterior fallecimiento.

Según su testimonio, el esposo de la joven habría recibido aproximadamente 30 millones de pesos, suma que habría sido presentada como proveniente de una “herencia”. En otra publicación difundida sobre el caso se mencionó, en cambio, un supuesto juicio ganado.

La denunciante vinculó sus sospechas con la proximidad temporal entre ese ingreso, la presunta muerte del bebé y la posterior decisión de la pareja de dejar el trabajo y abandonar la estancia.

La existencia del dinero, su monto y su procedencia deberán ser corroborados por la investigación. Sin embargo, para la familia se trata de uno de los elementos que, junto con las demás contradicciones, justifica el pedido de intervención judicial.

Una denuncia que reclama respuestas

La familia informó que presentó una denuncia penal y una posterior ampliación para que se investiguen los hechos, se incorporen testimonios y se determine si existió un nacimiento y cuál fue el destino del bebé.

Durante los últimos días también circularon informaciones contradictorias sobre una posible citación de la joven para realizar peritajes médicos. Inicialmente se informó que habría sido convocada, mientras que una publicación posterior atribuyó a las tías la afirmación de que el estudio no se habría concretado.

Sin una comunicación judicial pública, la realización de esa medida continúa siendo otro de los puntos que deberá aclararse.

La investigación tendrá que determinar si existió el embarazo y el nacimiento, revisar los registros médicos y civiles, establecer el origen del dinero mencionado, identificar a las personas de otra provincia y analizar cualquier registro audiovisual que pudiera aportar información.

La denuncia de una posible venta no puede convertirse anticipadamente en una condena. Pero tampoco corresponde ignorar los interrogantes planteados por una familia que asegura haber acompañado un embarazo y que hoy reclama una respuesta básica: saber qué ocurrió con el bebé.

Punto Noticias decidió omitir nombres, fotografías y datos que permitan identificar a las personas involucradas. La protección de un posible niño o niña, el respeto por la investigación y la búsqueda de la verdad deben estar por encima de cualquier exposición innecesaria.

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