Durante el homenaje por el 74° aniversario del fallecimiento de Eva Perón, el gobernador bonaerense sostuvo que las expresiones del Presidente no representan al pueblo argentino y advirtió que la confrontación ideológica puede poner en riesgo inversiones, exportaciones y puestos de trabajo.
El homenaje a Eva Perón realizado el domingo al mediodía en Plaza Moreno trascendió la evocación histórica y se convirtió también en escenario de una discusión sobre el lugar de la Argentina en la región. Desde La Plata, Axel Kicillof cuestionó las expresiones pronunciadas por Javier Milei durante su visita a Brasil y planteó que la política exterior no puede quedar sometida a afinidades ideológicas personales.
El gobernador bonaerense se refirió a los agravios dirigidos por el Presidente contra Luiz Inácio Lula da Silva, integrantes de la Justicia brasileña y autoridades de ese país. Milei había viajado a San Pablo para participar de un acto partidario en respaldo a la candidatura de Flávio Bolsonaro, donde calificó a Lula de “ladrón” y “delincuente” y atacó al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes. Las declaraciones provocaron una fuerte reacción institucional y llevaron a Brasil a llamar a consultas a su embajador en la Argentina.
Pero Kicillof eligió correr la discusión del terreno meramente verbal. En su intervención sostuvo que los dichos presidenciales no solo provocan un daño diplomático, sino que pueden tener consecuencias concretas sobre la economía argentina.
Brasil es el principal socio comercial del país y mantiene una relación estratégica con la producción bonaerense. Por eso, advirtió el mandatario provincial, las provocaciones pueden afectar exportaciones, inversiones y miles de puestos de trabajo. “No en nuestro nombre, Milei”, expresó al diferenciar las palabras del Presidente del sentimiento de una parte significativa de la sociedad argentina.
Kicillof informó además que se comunicó con el canciller brasileño Mauro Vieira para transmitirle, en representación del Partido Justicialista bonaerense, que la Argentina mantiene su respeto hacia las naciones hermanas y su compromiso con la integración regional.
El contexto elegido para pronunciar estas palabras no resultó casual. Al recordar a Evita, el gobernador vinculó la defensa de los sectores populares con la soberanía nacional y la necesidad de construir relaciones internacionales que protejan el trabajo y la producción. Durante el acto afirmó que el mejor homenaje consiste en organizarse, sostener la solidaridad y evitar que el país se subordine a intereses extranjeros.
De este modo, el mensaje pronunciado en Plaza Moreno abrió una discusión que supera el enfrentamiento entre dirigentes: qué intereses debe representar la política exterior argentina y quiénes terminan pagando las consecuencias cuando la diplomacia es reemplazada por el agravio.
El acto fue encabezado por Kicillof y el intendente de La Plata, Julio Alak, y reunió a más de 800 personas frente al monumento dedicado a Eva Perón.
Punto Noticias comparte el fragmento del discurso del gobernador Axel Kicillof, enviado por la Dirección Provincial de Medios.
